Septiembre162014
Septiembre112014

¿Para qué hacer la señal de la Cruz?

La señal de la cruz sirve para:

  • HACER UN ACTO DE ORACIÓN, contemplando por unos segundos a Cristo Redentor y así avivar nuestra fe en Jesucristo.

  • RECORDAR QUE JESUCRISTO MURIÓ POR NOSOTROS, hacer memoria del gran amor que Dios nos ha tenido y que lo llevó al extremo con su muerte en la cruz (Jn 13,1) “Pues la prueba de que Dios nos ama es que Cristo, siendo nosotros todavía pecadores, murió por nosotros”. (Rom 5, 8) “Cristo nos amó y se entregó por nosotros” (Ef 5,2) “Se rebajó a sí mismo haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz” (Fil 2,8)

  • HACER UN ACTO DE CONVERSIÓN INTERIOR y decirle a Jesús: soy tu discípulo, quiero vivir como a ti te agrada, quiero cargar con mi propia cruz: “Si alguno quiere venir en pos de mí. niéguese a sí mismo, cargue con su cruz y sígame.” (Mt 16,24)

  • DAR TESTIMONIO DE NUESTRA FE, declarar que somos cristianos, miembros de su cuerpo místico, seguidores del que dio su vida por nosotros en una cruz y resucitó de entre los muertos. “En cuanto a mí, no quiero sentirme orgulloso más que de la cruz de Cristo Jesús, nuestro Señor. Por él el mundo ha sido crucificado para mí, y yo para el mundo.” Gál 6,14.

  • PREDICAR QUE CRISTO ES SALVADOR y que hay que morir para tener vida.

  • ALABAR AL HIJO DE DIOS: “Para que al nombre de Jesús toda rodilla se doble en los cielos, en la tierra y en los abismos, y toda lengua confiese que Cristo Jesús es Señor para gloria de Dios Padre” (Filipenses 2, 11)

  • PEDIR LA PROTECCIÓN DE CRISTO en medio de las tentaciones, los retos, los peligros, las dificultades y las asechanzas del demonio. Jesucristo venció el pecado con su muerte en la cruz.

  • TOMAR FUERZA: “Fijaos en aquel que soportó tal contradicción de parte de los pecadores, para que no desfallezcáis faltos de ánimo.” (Hebreos 12,2-3) “Poned los ojos en el Crucificado y se os hará todo poco” (Santa Teresa de Jesús).

  • OFRECER NUESTRO SER A DIOS, nuestras pertenencias y nuestras actividades, como Cristo ofreció su vida al Padre por nuestra salvación. Hacer la señal de la cruz es decirle: Jesús, quiero hacer esto contigo y por amor a ti.

  • OFRECER NUESTROS SUFRIMIENTOS Y RENUNCIAS a Jesucristo, abrazar nuestra cruz con amor: “El que no toma su cruz y me sigue no es digno de mí” (Mt 10,38) “La cruz abrazada es la menos pesada” (Santa Teresa)

  • AGRADECER LAS BENDICIONES DE DIOS y las abundantes y continuas muestras de su amor.

  • CELEBRAR LA VICTORIA DEL PERDÓN Y LA MISERICORDIA, como quien alza un estandarte como signo de victoria: “Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así tiene que ser levantado el Hijo del hombre, para que todo el que crea tenga por él vida eterna” (Juan 3, 14-15)

  • BENDECIR: cuando hacemos sobre otro la señal de la cruz le estamos diciendo: que Dios Padre Creador esté contigo, que Dios Hijo Redentor te salve, que Dios Espíritu Santo Consolador te santifique.

(Fuente: Catholic Net)

Septiembre12014
Agosto142014

Padre Santo, ¿por qué he dejado que haya tanta cerrazón y dureza en mi corazón? 
Tú me dices que me amas, me cuidas y me proteges, me consuelas, me acompañas en mi vida diaria y siempre estas dispuesto a darme lo que me puede llevar a la santidad, pero constantemente pretendo ser el protagonista de mi vida en vez de darte el lugar que te corresponde en ella. 
Pero ya no quiero seguir así. Cambia mi corazón de piedra por uno de carne y ayúdame a ser santo desde ahora para aprovechar, así, la fe que me has concedido, y que también la sepa usar para transmitir tus palabras de vida eterna a todos los que me rodean.
Gracias, Señor, por el don de mi fe que me lleva a reconocerte en el amor.


Padre Santo, ¿por qué he dejado que haya tanta cerrazón y dureza en mi corazón?


Tú me dices que me amas, me cuidas y me proteges, me consuelas, 
me acompañas en mi vida diaria y siempre estas dispuesto a darme lo que me puede llevar a la santidad, pero constantemente pretendo ser el protagonista de mi vida en vez de darte el lugar que te corresponde en ella. 


Pero ya no quiero seguir así. Cambia mi corazón de piedra por uno de carne y ayúdame a ser santo desde ahora para aprovechar, así, la fe que me has concedido, y que también la sepa usar para transmitir tus palabras de vida eterna a todos los que me rodean.


Gracias, Señor, por el don de mi fe que me lleva a reconocerte en el amor.

1AM
Agosto112014
6PM
3PM
Agosto102014

¿Por qué dudamos constantemente si Jesús no se cansa de decirnos que siempre está con nosotros?

-Mateo 14, 22-33 

Después que se sació la gente, Jesús apremió a sus discípulos a que se subieran a la barca y se adelantaran a la otra orilla, mientras Él despedía a la gente. Y, después de despedir a la gente, subió al monte a solas para orar. Llegada la noche, estaba allí solo. Mientras tanto la barca iba ya muy lejos de tierra, sacudida por las olas, porque el viento era contrario. De madrugada se les acercó Jesús andando sobre el agua. Los discípulos, viéndole andar sobre el agua, se asustaron y gritaron de miedo, pensando que era un fantasma. Jesús les dijo enseguida: ¡Animo, soy yo, no tengáis miedo! Pedro le contestó: Señor, si eres tú mándame ir hacia ti andando sobre el agua. Él le dijo: Ven. Pedro bajó de la barca y se echó a andar sobre el agua acercándose a Jesús; pero, al sentir la fuerza del viento, le entró miedo, empezó a hundirse y gritó: Señor, sálvame. Enseguida Jesús extendió la mano, lo agarró y le dijo: ¡Qué poca fe! ¿Por qué has dudado? En cuanto subieron a la barca, amainó el viento. Los de la barca se postraron ante Él diciendo: Realmente eres Hijo de Dios.


Diálogo con Él.

Jesús, tú me llamas incansablemente a encontrarme contigo en la oración, te doy las gracias por ello. Ahora pido tu ayuda, pues quiero elevar mi alma hacia Ti para fortalecer mi fe y, así, nunca dudar de tu continua presencia en mi vida. También te pido me ayudes a saber reconocerte, experimentar tu cercanía y confiar plenamente en el gran amor que me tienes. 


¡Si nosotros confiamos en Jesús, lograremos cosas maravillosas en su nombre! Sólo basta un poco de fe.

1AM

Hay que cargar nuestra cruz con alegría, Cristo va por delante guiándonos

-Mateo 16, 24-28

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: El que quiera venir conmigo, que se niegue a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga. Si uno quiere salvar su vida la perderá; pero el que la pierda por mí, la encontrará. ¿De qué le sirve a un hombre ganar el mundo entero, si pierde su alma? ¿O qué podrá dar para recobrarla? Porque el Hijo del Hombre vendrá entre sus ángeles, con la gloria de su Padre, y entonces pagará a cada uno según su conducta. Os aseguro que algunos de los aquí presentes no morirán sin antes haber visto llegar al Hijo del Hombre como Rey. 

Diálogo con Él.

Señor, ayúdame a buscar lo que me haga crecer en el amor, para darte gloria y poder servir mejor a los demás. También te pido me ayudes a saber renunciar a mí mismo para tomar mi cruz de cada día y seguirte con toda disposición y alegría. 

Julio312014
Julio302014
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Julio132014
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